01 ¿En qué puerta la vas a poner?
No es lo mismo una puerta exterior expuesta a la intemperie que una puerta interior estándar. Para el exterior necesitás una cerradura con protección contra agua y humedad. Para interiores de hogar u oficina, los modelos digitales o biométricos son la opción más versátil.
El tipo de puerta también importa: madera, metal, vidrio. En el local te ayudamos a verificar la compatibilidad antes de decidir.
02 ¿Es para un espacio individual o compartido?
Edificios y consorcios necesitan un sistema de tarjeta o proximidad para repartir accesos sin llaves físicas. Podés agregar o quitar credenciales sin cambiar la cerradura.
Para un hogar o una oficina pequeña, el código numérico o la huella digital es más práctico y rápido. La biométrica es ideal para grupos reducidos que necesitan velocidad de apertura.
03 ¿Qué método de apertura preferís?
Las cerraduras electrónicas tienen cuatro métodos principales: código numérico (práctico, sin hardware adicional), tarjeta de proximidad (ideal para espacios compartidos), aplicación desde el celular (control remoto y registro de accesos) y huella biométrica (más rápida y difícil de duplicar).
Muchos modelos combinan varios métodos. Si quedás sin batería o se corta la luz, la mayoría tiene llave de emergencia o batería de respaldo externa.
04 ¿Quién la va a instalar?
Si comprás la cerradura en Sigma, la instalación está incluida en la compra. No la ofrecemos como servicio independiente sobre cerraduras de otra procedencia.
La instalación la hace un técnico que conoce el producto: conecta correctamente, programa el método de apertura y te enseña a usarla. Una mala instalación puede anular la garantía y dejar la puerta vulnerable.















